Amante de acordes descompasados. Penitente del arte de
pecar. Huidizo mártir. ¿Quién eres? ¿Acaso tú sabes a quién le escribo?
Esta noche te he estado buscando. Últimamente apareces
demasiado a menudo en mis pesadillas, eres aquel que aprieta el gatillo contra
mi garganta y el que articula las borrascas que entre ceja y ceja se descargan
en forma de una tormenta llamada migraña. No has aprendido a hablar, pero a ti
no te hacen falta palabras. Y por ello te admiro, pues desperdiciaré mi pequeña
porción de eternidad intentando encontrar las adecuadas para transmitir lo que
llevo dentro (a ti).
Eres el dueño de las garras afiladas que me rasgan la
garganta intentando echar fuera los gritos que la puerta de mi boca no
descarga. ¿Por qué lo haces? Me pregunto. Te corroe la rabia por las venas, la
misma que ahora mismo fluye por cada una de mis arterias. Te siento como aquel
feto maligno que nadando en aguas uterinas martiriza desde dentro a su madre.
Como un arlequín siniestro que esboza la
locura con sus movimientos.
Director de mi personal y tétrica orquesta: a pesar de todos
tus instintos homicidas no te sentencio. Como mi niño interior, formas una
parte de mí y llevas todos los genes que mi oscuridad te ha transmitido. Pero no
padezcas, pues no eres verdugo sino víctima. Otra víctima indirecta de mi
propia mente.
Sólo me queda preguntarte si se alargará más nuestra
penitencia. ¿No hemos cumplido ya? ¿No hemos pagado suficiente por nuestra naturaleza?
Qué pena, pues solo tú sabes la respuesta y nunca tendrás
voz suficiente para pronunciarla.
Al fin y al cabo, tú tampoco existes.
Sólo tengo que decir una cosa:
ResponderEliminarGuau.
Muchas gracias, Eleph. Es todo un halago recibir comentarios como este.
EliminarMetáforas, darle vueltas a las cosas para describirlas mejor, crudeza, enrevesamiento ... más por favor.
ResponderEliminarMe alegra que haya gustado. Próximamente iré publicando más textos.
EliminarImpresionante. Ojalá publiques otra entrada pronto.
ResponderEliminargracias , sigue haciéndolo...
ResponderEliminar